Aproximadamente el 70% del territorio de Corea está cubierto de montañas. Por eso, para los coreanos, el senderismo no es un pasatiempo especial, sino una rutina de fin de semana. Desde el centro de Seúl, se puede llegar a la entrada de un parque nacional en 30 minutos en metro, y en Jeju, se puede ascender al pico más alto de Corea en un solo día. Para los viajeros extranjeros, las montañas de Corea no son "un lugar para emprender con gran determinación", sino "un lugar para incluir ligeramente en el itinerario de viaje".
Las montañas de Corea tienen cuatro estaciones distintas, por lo que la misma montaña muestra una cara completamente diferente en cada estación. En primavera, las azaleas y los rododendros se extienden en tonos rosados a lo largo de las crestas, y en verano, el agua del arroyo es fresca. El follaje otoñal se considera la cúspide del senderismo coreano, y en invierno, se despliegan la escarcha y los paisajes nevados. Incluso si subes la misma montaña dos o tres veces en diferentes estaciones, siempre es una experiencia nueva.
La mayoría de los parques nacionales de Corea son de entrada gratuita. Los senderos están bien señalizados y en cada bifurcación hay indicaciones en coreano e inglés. Algunas rutas, como la de la cima de Hallasan, requieren reserva previa, así que compruébelo antes de su visita. En las crestas el viento es fuerte durante todo el año, así que asegúrese de llevar una chaqueta; para las montañas con tramos rocosos, se recomiendan botas de montaña.
Las montañas siguientes han sido seleccionadas en función de su accesibilidad y paisaje, para que los viajeros extranjeros puedan ascenderlas sin dificultad.